Exportaciones 2024: revalorización y hoja de ruta hacia el vino embotellado
Por Joaquín Parra
Datos clave 2024: 14,1 M hl | 927 M€ | 0,66 €/l | +4,3% precio medio | CLM concentra el 51,8% del volumen exportado por España y el 26,4% del valor.
Castilla-La Mancha exporta más que vino: exporta futuro (y empieza a cobrarlo)
Durante décadas, Castilla-La Mancha ha sido, con justicia y con prejuicio a la vez, la despensa del vino español y europeo. La región que sostiene el suministro, la región que “resuelve” campañas, la región que equilibra (y algunas veces, desequilibra) mercados. Pero en ese relato había una grieta histórica: producir mucho no garantiza vender bien. La comercialización, la capacidad de capturar valor, construir clientes, consolidar marcas y decidir el precio en vez de aceptarlo, ha sido la asignatura pendiente más repetida del vino manchego.
Los datos de exportación del cierre de 2024 apuntan a un cambio de tono. No es una revolución súbita, pero sí un movimiento claro: Castilla-La Mancha está revalorizando su salida al mundo. Es decir, no solo coloca volumen: empieza a cobrarlo mejor. Y eso, en una región que vive (y convivirá) con la presión estructural del volumen, es una noticia de calado económico, empresarial y territorial.
2024: el año en que el valor creció más que los litros
El titular técnico es contundente: 14,1 millones de hectolitros exportados (≈ 1.411 millones de litros), por un valor de 927 millones de euros. El volumen apenas crece +0,2%, pero el valor sube +4,6% porque el precio medio mejora +4,3% hasta 0,66 €/l.
Esta combinación, litros prácticamente planos y valor en alza, es el primer síntoma de madurez comercial. En un contexto internacional descrito como difícil, con consumo global en ligero descenso y comercio estable, la región consigue ganar euros sin necesidad de “forzar litros”.
Y hay un segundo dato que conviene subrayar: la revalorización de Castilla-La Mancha más que duplica el ritmo medio español (4,3% frente a 2,3%). Es decir: sube el precio más deprisa que la media del país, algo que no ocurre por accidente, sino por decisiones y por aprendizaje.
La importancia real de las exportaciones: el termómetro del músculo comercial
En una región con enorme capacidad productiva, la exportación no es un “canal más”. Es:
- Salida natural del volumen: sin exportación, el sistema colapsa por exceso de oferta.
- Indicador de competitividad: el mercado internacional castiga sin piedad lo que no encaja en precio/calidad/servicio.
- Termómetro comercial: cuando el precio sube (sin que suban los litros), suele significar mejora de posicionamiento, ajuste de mix, contratos más sólidos o mejor lectura de la demanda.
Además, Castilla-La Mancha no es un actor pequeño en el tablero: concentra el 51,8% del volumen exportado por España y el 26,4% del valor. Es decir: más de la mitad de los litros españoles exportados salen de aquí y, aun así, una cuarta parte del valor nacional también se genera en la región. Esto coloca a CLM en un lugar estratégico: lo que pase en su exportación afecta al conjunto del vino español.
El matiz clave: el “precio medio” no es una sentencia, es un espejo del mix
El propio informe explica por qué el precio medio regional sigue por debajo de la media española: la composición de ventas. En 2024, el granel supone el 59% del volumen y el 42% del valor; el mosto, el 22,5% del volumen y el 19,3% del valor.
Esto es fundamental para interpretar el momento. La conversación no debería ser “CLM vende barato”, sino: CLM vende un mix muy orientado a categorías de gran escala. Y aquí aparece la idea fuerza del “despertar comercial”: la región mejora el valor precisamente en los segmentos que más pesan… y, además, muestra señales de oportunidad en los segmentos de mayor valor añadido.
Cuatro motores del año: granel, mosto, blancos envasados y espumosos
1) Granel: el volumen cae, el valor sube (y eso es un cambio de guion)
Las ventas de vino a granel alcanzan 390 M€ (+7,8%) con caída de volumen (-2,6%), gracias a un salto del precio medio hasta 0,47 €/l (+10,7%).
Traducido: en 2024 el granel de CLM no crece por “colocar más”, sino por vender mejor. En un segmento donde históricamente el precio ha sido la tiranía, una mejora del 10,7% en el precio medio es una señal potente. No convierte el granel en vino embotellado, pero sí demuestra algo esencial: la región puede negociar y capturar valor incluso en su categoría más voluminosa.
2) Mosto: crece el volumen (especialmente hacia Italia)
Los mostos y zumos de uva facturan 179 M€ (+4,7%) con +7,1% en volumen, aunque con precio medio -2,3%. El informe subraya que ese crecimiento de volumen se dirigió particularmente hacia Italia.
Aquí la lectura es doble: el mosto consolida su papel como “segundo motor” por volumen, pero también recuerda un principio básico de estrategia: crecer en litros con precio a la baja exige disciplina, porque puede aumentar dependencia y estrechar margen. El dato es valioso porque muestra demanda, pero también marca un área donde el salto de valor requiere segmentación, especificaciones, contratos y destino.
3) Envasados tranquilos: todavía frágiles (y por eso son la prioridad)
En vinos tranquilos envasados, 2024 deja una alerta: precios estables por encima de 1,60 €/l, pero se pierden 5,4 millones de litros hasta 150 millones de litros, y cae la facturación hasta 241,5 M€ (≈ -10 M€).
Esta cifra es, quizá, la más importante para el futuro: el embotellado es donde se captura marca, imagen, fidelidad y margen. Si el objetivo regional es “despertar comercial”, el indicador crítico es detener y revertir la caída del envasado, porque ahí está el camino hacia una economía del vino menos dependiente del volumen.
4) Dos “estrellas” del año: blancos envasados y espumosos
Dentro del envasado, el informe describe una divergencia muy clara:
- Blancos envasados: 84,7 M€ (+3,7%) con caída de volumen (-3,5%), gracias a un aumento del precio medio del +10,9%.
- Tintos y rosados envasados: 156,9 M€ (-7,5%) y precio medio -6,1%.
Esto encaja con las tendencias globales (crecimiento relativo del blanco), pero con un matiz relevante: en CLM el blanco “mejora” no por vender más botellas, sino por venderlas a mejor precio. Eso es valor.
Y en espumosos, aunque la cifra total sea aún pequeña, la señal es de manual:
- 31,2 M€ (+32%)
- 17,2 millones de litros (+12,8%)
- Precio medio 1,82 €/l (+17,3%)
Cuando un segmento crece a la vez en volumen, valor y precio, suele indicar que hay tracción comercial real: más aceptación, mejor distribución o mejor posicionamiento. En términos estratégicos, los espumosos (y los blancos en general) aparecen como palancas naturales para el embotellado manchego.
Geografía del negocio: Ciudad Real como epicentro exportador
Por provincias, Ciudad Real concentra el grueso: 56% del valor y 54% del volumen, con 522,8 M€ (+5,7%) y 7,6 M hl (+3,7%), y un precio medio de 0,68 €/l (+1,9%).
Albacete destaca por crecimiento en euros (152 M€, +11,3%) y Toledo mantiene peso en volumen, aunque cae en litros (-4%) con 122,6 M€ (+5,6%).
La conclusión es evidente: si la región quiere acelerar su “despertar comercial”, necesita que ese aprendizaje, negociación, mix, mercados, se traduzca en una arquitectura regional que eleve el embotellado y el valor añadido de forma transversal, no solo concentrada.
Mercados: Alemania lidera; Italia acelera; y hay avisos en UK, USA y China
Castilla-La Mancha exporta a 147 destinos, pero con concentración alta: Alemania, Francia e Italia suman 51,3% del valor y 67,1% del volumen.
El cambio simbólico del año es que Alemania pasa a ser el primer cliente en euros, con 193,7 M€ (+18,2%), por delante de Francia (185,7 M€, +3,2% pero con volumen -8,4%).
Italia, tercer mercado, firma el crecimiento más intenso: ~96 M€ (+49,9%) y volumen +51% hasta 2,16 M hl, en línea con el tirón del mosto hacia ese destino.
En paralelo, hay retrocesos relevantes: Reino Unido (-15,4%), Portugal (-32,5%), EE. UU. (-25,7%) y China (-36%).
Para el objetivo editorial de CLM.WINE, la lectura es clara: la mejora de valor se está produciendo, pero el salto cualitativo hacia el embotellado necesita reforzar mercados donde el relato de origen, la marca y la distribución premium pesan más… y justo ahí aparecen algunos de los descensos. No es un diagnóstico pesimista: es una brújula. Señala dónde hay que invertir inteligencia comercial.
Aparte, se marca una alerta que aunque las bodegas mejoran sus ventas, hay que destacar que al mismo tiempo se están haciendo la competencia con los vinos embotellados. Estamos vendiendo granel a Francia e Italia para que ellos lo embotellen y le ganen el valor añadido. Les estamos dando nuestras herramientas y deberíamos ser capaces de atacar los mercados de destino de la competencia.
Sí, Castilla-La Mancha “despierta”. Ahora toca consolidar el cambio (y convertirlo en embotellado)
La exportación de 2024 deja dos verdades simultáneas:
- La región ha demostrado capacidad de revalorización. Mejorar precio medio por encima de la media española, con litros planos, es una señal de músculo comercial y lectura de mercado.
- El gran objetivo sigue pendiente: aumentar peso del vino embotellado (y sostenerlo), porque ahí se capturan marca, reputación, margen y estabilidad.
El camino hacia el embotellado no se resuelve con un eslogan ni con “hacer vino mejor” (que ya se hace). Se resuelve con una estrategia consistente:
- Construcción de cartera: no solo vender; vender con continuidad, con gamas, con escalones de precio y con narrativa coherente.
- Segmentación de producto: el dato del blanco envasado (+10,9% en precio) demuestra que el mercado paga cuando percibe propuesta y consistencia.
- Marcas y origen: el embotellado exige que el origen sea legible y deseable; no basta con “ser competitivo”.
- Eficiencia comercial: exportar embotellado es logística, compliance, servicio, marketing y postventa; es músculo empresarial.
- Menos dependencia del Top 3: con 51,3% del valor concentrado, diversificar (sin dispersarse) es una tarea estratégica.
Esta mejora del valor “tiene buenas posibilidades de continuar en 2025”, apoyada en competitividad y una capacidad de comercialización “cada vez mejor” de las bodegas.
Esa frase, leída con calma, es el verdadero mensaje: la comercialización ya no es solo una carencia histórica; empieza a ser un activo en construcción.
Exportar mejor para vivir mejor (territorio, empleo y autoestima)
En Castilla-La Mancha, hablar de exportación es hablar de economía real: viñedo, cooperativas, bodegas, transporte, industria auxiliar, empleo, inversión, fijación de población. Pero también es hablar de autoestima sectorial: cuando una región empieza a vender mejor, empieza a contarse mejor.
2024 no “soluciona” la ecuación del valor añadido, pero deja un aprendizaje tangible: se puede revalorizar incluso con un mix todavía muy volcado al volumen.
El siguiente paso, y el que debe guiar el relato de CLM.WINE, es convertir esa revalorización en un itinerario claro hacia el embotellado: más botellas, mejor precio medio, más marcas fuertes, más mercados donde se paga el origen… y menos dependencia del “ser la bodega del mundo” solo por litros.
Porque la gran noticia no es que Castilla-La Mancha exporte mucho. Eso ya lo sabíamos. La gran noticia es que empieza a exportar con más valor. Y cuando el valor entra por la puerta, el futuro deja de ser una promesa y empieza a ser un plan.






