Conocer el entorno de la Ribera del Júcar, la historia de la elaboración de vinos en tinaja de barro antigua, catar varios de ellos y finalizar con una comida o cena en un restaurante con Solete Repsol dentro de un cubo (bombo de piedra) en invierno o en el patio de la bodega en verano. El restaurante es un asador, con huerto propio, brasas y platos típicos que no encontrarás en otros sitios (gazpachos manchegos, ajoarriero, pisto, migas, etc.) Un día perfecto con todo incluido por unos 50€ por persona.





